Felcididad querido tesoro,
Te busco a tí ahora que te has marchado, o quizás te hayas escondido en algún ignoto rincón de mi alma, que en estos tiempos no acierto a encontrar.
Desesperadamente te busco, te grito y no te veo. Vuelve a mí para poder seguir tu norte, y descubrirme de nuevo.
1 comentario:
ya no grito lo que busco porque se truncan mis voces
Publicar un comentario