Ya sé, ya se que hace tiempo mucho tiempo que no me paso por aquí. De modo que no voy a hacer un decálogo de jusificaciones artificiosas, iré al grano.
Llevo tiempo tratando de averiguar cómo hacer la artimética perfecta para conseguir la genialidad sin ser genio. Sin lámpara y sin mago.
Francis Bacon me sugirió algunas ideas, viendo su caótico orden me fijé en que algunos extraordinarios seres encuentran la clave simplemente buceando en ellos mismos. Entonces pensé, qué coño!! y por qué no?
Porque no volcar mis reflexiones, inquietudes y pálpitos aunque sea en este espacio y hacer de ellos mi personal valuarte. Querer mis ideas y defenderlas creyendo que son verdaderamente buenas. Sin temer a la imperfección, al error o la ignoracia.
Esa duda me persigue desde hace mucho tiempo. Cada vez que tengo entre manos alguna oportunidad, un nubarrón me sumerge en un mar de dudas y empiezo a preguntar a unos y otros. Algunos te dicen que la clave es simplemente el sentido común, como si eso estuviera definido por la RAE. Otros, que vayas a los diccionarios, las ciencias y la experiencia. Y ahora pienso, y por qué no hacer simplemente lo que las cosas me sugieren.
Quisiera evolucionar y realmente pensar que mis propias ideas valen lo suficiente como para defenderlas delante de aquellos doctos que están tan preparados.
Quiero hacer lo que quiero hacer, quiero dejar el miedo en la sombra, ahí justo para que de cuand en cuando provoque la adrenalina suficiente que necesito para dar lo mejor de mí. Así que voy a intentarlo, estoy convencida de tener algo especial, propio, con una gran intensidad pero aún por definir.
Llevo tiempo con ganas de afilar ese algo que me da vueltas, concretarlo y ponerme a ello. Tengo ganas de crear, generar cosas nueva y espero que la luz que siempre enfoca mis lamentos siempre siga conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario